Ian Padrón: Hacer cine es mi vida

Por Paquita Armas Fonseca (Tomado de El Caimán Barbudo)

Conozco a Ian Padrón desde que era un niño y lo veía con sus padres. He oído hablar de él muchas veces, generalmente alabando el talento que tiene para el mundo de las imágenes en movimiento. Vi su Después de tanto tiempo, ese sublime homenaje a Luis Carbonell, sus videos clip como Chapeando y, por supuesto, su polémico  Fuera de liga como lo que es: un buen documental, que filmado desde diferentes aristas intenta ofrecer la verdad toda sobre el conjunto Industriales. Esa pieza fílmica tiene un héroe: el equipo azul, y mucha nostalgia por los que un día lo integraron y hoy ya no visten el uniforme. Espero, como su realizador, que a partir de ahora desande el camino natural para obras fílmicas y que su director pueda seguir entregándonos frutos de su talento y tesón a la hora de reflejar nuestra realidad.

—No siempre el hijo de gato caza ratón... ¿Por qué el mundo audiovisual? ¿No te satisfacía la historieta? ¿Qué piensas de ese género?

—A los diecisiete años decidí que iba a ser cineasta. Contar historias era mi motivación principal. En los dibujos animados y las historietas fue donde primero pude escribir pequeños guiones. Gracias a esos guiones pude optar para la carrera en el Instituto Superior de Arte (ISA) Una imagen que pudiera dar una magnitud de mi apego a los animados y las historietas es la siguiente: en mi casa, la decoración de las paredes es mayoritariamente de dibujos e historietas enmarcadas. Son parte primordial en mi formación y están junto a mí todos los días.

—¿Cuánto pesa en los hombros ser hijo de Juan y sobrino de Ernesto?

—Ser hijo de Juan Padrón y sobrino de Ernesto Padrón es un lujo y un reto al mismo tiempo. Ambos son para mí un ejemplo de profesionalidad y respeto al público infantil. Son historietistas y cineastas simultáneamente, lo cual es admirable a mis ojos. Pero el peso no lo siento por sus obras ya consagradas sino porque me han enseñado y exigido ser honesto; me han motivado a entender lo que es esencialmente cubano, y son mi ejemplo de que uno puede rozar el éxito en un momento determinado y no por ello tiene que "ponerse en pose".
—¿Te place ser guionista? ¿Por qué?
—Contar historias es para mí lo más importante de ser cineasta. Y es lo más difícil también. Ahora trabajo con guionistas para mis proyectos futuros, pero antes los escribía sólo. Como es mi especialidad, la confrontación de la escritura es lo que más me apasiona de todo el proceso de creación.

—¿Qué te dejó el ISA? ¿Y Motos?

—El ISA y su facultad de Medios Audiovisuales fueron muy importantes en mi formación, aunque no fui el clásico estudiante aplicado. Pude conocer personas afines que aún después de diez años somos buenos amigos. El cortometraje Motos me constató que el cine de 35 mm es algo mágico y difícil. Pude trabajar con actores ahora muy reconocidos como Rigoberto Ferrera, Heron Vega, Liliana Pérez y Orlando Ferrera. Mi padre tuvo una actuación especial que cada vez que la veo no puedo evitar sonreír al verlo vestido de cantinero con tatuajes y gafas oscuras.

—Tu documental Después de tanto tiempo fue considerado por la Asociación Cubana de Críticos Cinematográficos como uno de los filmes más significativos realizados en Cuba en el año 2001. ¿Lo esperabas? ¿Por qué Luis Carbonell?

—-Luis Carbonell es una de las personalidades más relevantes e irrepetibles de la cultura cubana de todos los tiempos. También fue de las personas que se quedó en Cuba a pesar del irrespeto y la subvaloración que hubo hacia él en algún momento. Sólo traté de que los jóvenes cubanos lo conocieran y los no tan jóvenes se acordaran de no obviarlo más. Todos los reconocimientos de este documental no tienen otro protagonista que el propio Luis, que con más de ochenta años sigue trabajando para su nación y para su público. Creo que aún no se le ha reconocido en su justa magnitud. Ojalá este trabajo siga ayudando en ese empeño.

—Has realizado veinte video clips, ¿por qué ese género?

—Hacer un video clip sobresaliente es tan difícil como hacer un buen documental u otro tipo de audiovisual. Fue un reto que empezó con Moneda Dura en el 2000 y ha durado hasta el presente. Siempre que pueda, seguiré intentándolo en ese terreno.

—Preparas una antología sobre Los Van Van, ¿por qué?

—La antología Aquí el que baila gana es el proyecto más ambicioso que he podido realizar hasta el momento. Ya terminé la primera parte, que es un gran concierto filmado con mas de quince cámaras simultáneamente, y ahora estoy editando el documental de noventa minutos sobre la gira nacional del 2006 y que debe salir para este año 2008. Sobre Los Van Van se ha dicho mucho pero no se ha dicho todo.

—¿Eres industrialista? ¿Qué te llevó a Fuera de liga?

—Soy Azul. Mi motivación para hacer Fuera de liga fue destacar al béisbol cubano y lo que nos ha dado como nación. Fue mi intento por conocerlo por dentro, por tratar de mejorarlo, por homenajear a sus protagonistas. Conté la historia con aquella frase martiana como meta: "Con todos y para el bien de todos". Estuve seis meses sin apartarme del equipo Industriales, filmara o no. Ahora voy más al estadio que al cine y tengo más amigos peloteros que cineastas.

—¿Esperabas que ese documental fuera tan polémico?

—De ninguna manera. Siempre he creído que el público cubano está preparado para confrontar cualquier obra y debatir sobre cualquier tema nacional. Aquellos que no confiaron en las verdades de Fuera de liga,  retrasaron cinco años un debate en ese campo que creo impostergable, y me perjudicaron a mí como realizador. Ahora espero que se ponga en los cines cubanos y algún día en la televisión nacional. Intento mirar hacia delante sobre Fuera de liga, pero aún faltan pasos por dar para que tenga la vida natural de cualquier filme. De hecho, esta es la primera entrevista que un medio cubano me pide, al contrario de los más de cincuenta artículos de medios de prensa extranjeros.

Ian Padrón—¿Cuál ha sido la reacción de los telespectadores luego de la exhibición de esa cinta?

—Como debes saber, este documental se presentó en el Canal Habana, que sólo se ve en nuestra capital. Tengo información que desde todas las provincias de Cuba se han recibido cientos de llamadas pidiendo que lo retransmitan por la televisión nacional o la red de salas de cine. Lo que me ha "alimentado" durante estos cinco años de "engavetamiento" de Fuera de liga es la reacción del público de toda la isla. He sentido el respeto de aficionados de todo el país sin importar el equipo de preferencia. En marzo se presentará en el Festival Santiago Álvarez en Santiago de Cuba¹ y estoy seguro que será una experiencia interesante.
—Antes de que me lo reproches: mi equipo es el rojinegro... ¿Le harías un documental a Santiago de Cuba con tanta pasión como la que pusiste con los azules?

—No tengo nada que reprochar a los que no aman a Industriales. Si quiero que respeten mis gustos tengo que respetar los de los demás. Todos tenemos derecho a venerar lo que nos conmueva y nos motive. Santiago de Cuba es un gran equipo y tiene atletas que ojalá algún día jugaran en la capital. Soy un admirador de Mustelier, de Olivera y de Kindelán, aunque sean del equipo rival. No creo que me alcance la vida para hacer un documental a cada equipo, aunque me gustaría. Tampoco soy un cronista deportivo. Hay muchos realizadores que pudieran emprender proyectos con la misma pasión que usted me dice percibir en Fuera de liga.

—¿No ronda aún un largo de ficción en tu cabeza? ¿Planes?

—Tengo varios guiones en procesos distintos de terminación. Quisiera hacer mi primer largometraje lo antes posible, pero no veo mucha voluntad institucional de que eso suceda. No creo que sea nada personal. Quizás hay demasiados cineastas para pocos presupuestos. Aún así, anuncio que haré cine, con o sin el apoyo de las instituciones. Hacer cine es mi vida y solo la muerte me lo impediría. Lo demás se lo dejo a la Historia.

¹ Se refiere a la novena edición de ese evento, que se celebró en Santiago de Cuba del 6 al 11 de marzo de este año 2008. Este Festival se celebra anualmente en esa ciudad del oriente cubano.